Australia contra Samsung, la resistencia al agua de sus teléfonos no es del todo real

Hoy en día es casi una obligación que un teléfono de determinadas características cuente con un tipo de certificación IP, lo que conlleva que éstos sean resistentes al agua o polvo, una protección que les ofrece una categoría superior; aunque hay usuarios que, a pesar de saber esto, preferimos no fiarnos mucho de este detalle por si el dispositivo no está lo suficientemente hermético.

Esto ha llevado a algunos en Australia a acusar a uno de los fabricantes más importantes del mercado actual por posible fraude, y es que la Comisión de la Competencia y del Consumidor de dicho país ha recibido quejas en las que se habla de lo mal que funciona ese supuesto certificado IP; palabras que llegan a Samsung tras saber que su teléfono con pantalla plegable sufrió algunos problemas antes de su lanzamiento, o de ver cómo otras compañías se hacen con su terreno.

Tengamos en cuenta que las pruebas a las que se enfrentan los teléfonos para poder ser certificados con esta protección pasan por agua dulce y sin ningún tipo de químicos, lo que supone que esa supuesta resistencia no sea tal y como la pintan siempre; porque ¿qué ocurre cuando llevamos ese mismo terminal a la playa, donde el mar es salado?

Este es un problema al que se han tenido que enfrentar algunos usuarios, y parece que en Australia es donde más casos han aparecido, o por lo menos son los únicos que han puesto alguna objeción; y es que a la organización para consumidores de este país han llegado algunos casos en los que se ha podido demostrar que, efectivamente, esa protección no es la que Samsung promete y los han acusado, presentando 300 archivos como prueba, de no ser legales con respecto a lo que anuncian.

Esta misma Comisión asegura que la compañía no ha querido atender algunos de estos casos de daños por agua del mar o piscina, pero sí que han querido hacer un pequeño comentario sobre ello:

“Samsung destaca por su marketing y la publicidad de la resistencia al agua de sus teléfonos inteligentes. También confiamos en que les bridamos a los clientes soluciones gratuitas de manera coherente con las obligaciones de Samsung en virtud de la garantía del fabricante y la Ley de consumo de Australia”.

En realidad, en estas declaraciones no dan ninguna explicación sobre lo que ha ocurrido, de hecho, parece que se están limpiando las manos porque consideran que cumplen con todas las normativas del país; por lo tanto, estamos seguros de que a esta historia todavía le queda un desenlace por delante, que esperemos que no sea demasiado perjudicial para los surcoreanos.

Nerea Cova

Uno de los mayores errores que se cometen es provocar un entusiasmo forzado. Uno no elige sus pasiones; las pasiones lo eligen a uno, y ésta es la mía.

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