Google admite compartir con terceros algunas de las conversaciones grabadas por su asistente

Los últimos años han sido clave para el asentamiento y crecimiento de los asistentes de voz y altavoces inteligentes, tecnologías en auge que se han establecido en el mercado con la intención de hacernos aún más útil nuestras vidas. Una serie de beneficios que también trae consigo algunos inconvenientes, principalmente para quienes valoran su privacidad.

Utilizar estas tecnologías puede suponer un grave riesgo para nuestra privacidad, algo de lo que cada vez más usuarios están tomando conciencia. ¿Su uso permite que todas nuestras conversaciones puedan ser grabadas y escuchadas? Posible es, y en el caso de Google parece que al menos una pequeña parte de éstas si terminan siendo escuchadas por trabajadores.

En un intento por ser más transparentes, las gran G ha tomado la palabra para confirmar que ocurre con las conversaciones registradas por Google Assistant. Sus declaraciones no han sido muy esperanzadoras, encargándose de anunciar que, efectivamente, este asistente no sólo graba algunas charlas de sus usuarios; sino que también las comparte con terceros.

Estas declaraciones se traducen en lo que una inmensa mayoría ya suponía. Google graba y almacena parte de nuestras conversaciones con su asistente. Una información a la que posteriormente no sólo tienen acceso los empleados de la compañía, sino también algunas de sus empresas subcontratadas.

Desde Mountain View han querido defender esta decisión, y lo hacen asegurando que sólo son grabadas el 0.2% de las conversaciones. Información recopilada anónimamente que, al menos según promete esta compañía, requiere ser analizada por personas reales con el objetivo de entrenar su asistente con el objetivo de ofrecer mejores resultados en un futuro.

Pese a prometer que dichas grabaciones son totalmente anónimos, si mencionan la posibilidad de encontrar asociados a estos archivos diferente información sensible. Algunos ejemplos son correos electrónicos, nombres o direcciones entre otros.

Las declaraciones no suenan del todo convincentes, y aunque Google parece esforzarse por convencernos de que nuestra privacidad está a salvo al utilizar su asistente, no son pocas las pruebas encargadas de dar a entender lo contrario. Existiendo incluso grabaciones de usuarios que no eran conscientes de estar siendo grabados, un problema para su privacidad que, al menos desde la gran G achacan a casos aislados provocados por accidentes.

¿Crees que el uso de asistentes y altavoces inteligentes supone un problema para la privacidad de los usuarios?

Borja Vivas

Entusiasta de la informática, luchando por hacerse un hueco en la red poniendo en marcha todos los proyectos que había pensado durante años. ¡Voy a por ello!

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