Android 10 ya tiene su estatua en la sede central de Google… y es tan aburrida como su nombre

Desde sus inicios, toda nueva distribución de Android se anunciaba con ayuda de una estatua conmemorativa que colocaban en su sede central. Estas esculturas solían representar el postre elegido para dar nombre a cada nueva versión, pero con Android 10 y su decisión de cambiar las nomenclaturas para su SO, esta tradición no ha tenido más remedio que cambiar.

En su momento, trabajadores de Google dejaron claro que seguirían poniendo una de estas populares estatuas con cada nueva gran actualización de Android. Declaraciones cogidas con pinzas en su momento por la mayoría que, afortunadamente, estaban en los cierto. La primera gran actualización de este SO sin postres también tendrá su talla en las oficinas de la gran G.

Coincidiendo con el debut de Android 10, el actual vicepresidente de ingeniería en Android ha querido compartir una importante incorporación a la sede central de esta compañía. La décima entrega de este SO acaba de recibir su correspondiente estatua, la cuál ya está visible para todo el mundo en los jardines dónde se pueden ver el resto de estos “monumentos”.

Siguiendo sus nuevas líneas de diseño, la gran G se ha decantado por una talla con un aspecto mucho más profesional y minimalista respecto a sus anteriores propuestas. En concreto, esta propuesta se basa en un gran número 10 del que emerge tímidamente Andy del interior de su número cero. Así de sencillo.

Como anécdota curiosa. Google ha invitado a quienes trabajaron en hacer realidad esta nueva versión de Android a pasarse por dicha estatua para echar una firma. Toda su superficie de color blanco se encuentra a disposición de estos empleados, quienes podrán acercarse y dejar su huella con un garabato de su puño y letra. Un bonito detalle para este nuevo concepto más aburrido al que, por desgracia, deberemos acostumbrarnos.

Borja Vivas

Entusiasta de la informática, luchando por hacerse un hueco en la red poniendo en marcha todos los proyectos que había pensado durante años. ¡Voy a por ello!

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