El Google Pixel 4 pasa por las manos de iFixit demostrando que no es tan fácil de reparar

Hay un gran trabajo detrás de cada uno de los teléfonos que salen a la luz. Y es que no vale con unir según qué hardware por cables para que funcione, sino que hay otro aspecto que debemos tener en cuenta de cara a ver cómo se desenvuelven las compañías en una reparación. Y para eso están los organismos que se encargan de analizar su reparabilidad.

Es precisamente aquí donde hemos encontrado al nuevo Google Pixel 4. Teléfono que ha pasado por las manos de iFixit demostrándonos que la compañía ha puesto demasiado empeño en su fabricación. Por lo menos, así parece al descubrir que su facilidad de reparación no es tan alta como habríamos pensado realmente.

El hecho de que sea más o menos fácil supone que para el usuario sea más cara la reparación. Lo que hace que muchos terminen optando por comprar otros teléfonos ya que casi les sale más barato que esa reparación. Pero desde que iFixit tomó la decisión de coger esos modelos y analizarlos podemos hacernos una idea más clara de estos detalles.

El último que ha pasado por su mesa de trabajo es el recién estrenado Google Pixel 4. Modelo que no parece haberse llevado muy buena impresión por parte del equipo. De hecho, han cargado contra Google asegurando que, el hecho de que sus fabricaciones sean mucho más ecológicas que otros no supone que realmente sea así, porque hay muchos factores a tener en cuenta.

Al fin y al cabo, la compañía ha recurrido a materiales reciclados que también requieren energía en el desmontaje, triturado de plásticos, tratamiento de baterías y placas o circuitos. Lo que nunca termina por ser del todo ecológico, en vista de lo que Google ha ido predicando con sus dispositivos. Además, esto hace también que su correspondiente reparación no sea tan buena.

Por lo tanto, en reparabilidad, el Google Pixel 4 no se lleva la mejor nota por nuestra parte. Aunque eso no significa que sea mejor o peor. Tal vez tengan que pensar en otro tipo de cambios de cara a desarrollar esa sostenibilidad. Aunque tendremos que ver cómo avanza en el futuro.

Nerea Cova

Uno de los mayores errores que se cometen es provocar un entusiasmo forzado. Uno no elige sus pasiones; las pasiones lo eligen a uno, y ésta es la mía.

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