La tasa de refresco de 90Hz en el Google Pixel 4 no es tal y como nos esperábamos

Cuando un teléfono sale a la luz con tecnología nueva, es de esperar que acabe teniendo algunos problemas en los primeros días. Aunque eso no es problema. Los fabricantes saben de qué forma arreglarlo mediante una actualización de forma que los usuarios no se vean más tiempo afectados. No obstante, el comienzo es algo muy confuso para todos.

Así es como hemos empezado a ver que la tasa de refresco del Pixel 4 no es tal y como pensábamos. Y es que algunos han empezado a reportar un error a la hora de bajar la luminosidad de la pantalla, cuando han sido conscientes de que ese detalle brilla por su ausencia. Un error que ha acabado alertando al resto de usuarios en todo el mundo.

En un momento en el que la pantalla se ha convertido en uno de los principales pilares de un smartphone, es esencial que ésta funcione como se nos promete desde un principio. Aunque, como todo lo demás, no está exento de recibir algunos problemas del principio. Y más cuando se trata de tecnologías tan nuevas como es la tasa de refresco de 90Hz.

El Google Pixel 4 es uno de los afortunados en disfrutar de esta característica, pero nos hemos dado cuenta de que, si bajas el brillo del 75%, esos 90 se quedan en tan sólo 60. Sí, como lo leéis. Algo muy irritante si tenemos en cuenta que son cada vez más los que utilizan el teléfono para jugar, y en condiciones en las cuales no hay tanta luz ambiente, el brillo debe bajarse.

Si te está pasando, podrías forzar los 90Hz desde las opciones para desarrolladores y activando la opción Force Display Refresh Mode. Aunque es de esperar que pueda solucionarse finalmente mediante una actualización, en lo que ya debería estar trabajando la compañía para poder lanzarlo muy pronto.

De momento, nadie de Google ha hecho algún comentario al respecto, por lo tanto, nos tocará esperar a ver qué es lo que deciden finalmente para arreglar este problema que podría acarrearles severas consecuencias.

Nerea Cova

Uno de los mayores errores que se cometen es provocar un entusiasmo forzado. Uno no elige sus pasiones; las pasiones lo eligen a uno, y ésta es la mía.

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